A NUESTRA MADRE DOLOROSA, ORACIÓN PARA LIMPIEZA Y PURIFICACIÓN DE HECHIZOS, MAGIAS, SORTILEGIOS Y DEMÁS FUERZAS OSCURAS


 Santísima Madre Dolorosa,
sufriente, desconsolada, siempre hermosa,
tierna Madre desolada por la pérdida,
con las entrañas rotas:

Tus lágrimas son las perlas más preciosas
que derramadas con tanto amor,
con tan insoportable dolor, 
tu rostro descomponen.

Quien pudiera, triste Señora,
ofrecerte consuelo, calmar tu aflicción...
pero no es posible auxiliar a una Madre
que contra toda naturaleza
ha perdido el fruto de su vientre,
de una manera cruel y desgarradora.

Tus lágrimas son caudal de agua pura,
diamantes pulidos de angustia
que me desgarran el alma,
que me provocan desazón,
que me rompen el corazón.

Santísima Madre Dolorosa,
tus lágrimas son agua cristalina,
lágrimas provocadas por el dolor
de la pérdida del Único ser
que generosamente dio su vida
para salvar a toda la humanidad,
que sea nuestra salvación
tu consuelo más preciado
y que sepamos agradecerlo
por el resto de nuestras vidas.

Que sean tus lágrimas, benigna Madre,
el agua pura y cristalina
que al transmitirnos su pureza
nos libre de todos los males
provocados por las fuerzas oscuras
que nos acechan a cada instante,
creadas por impíos, por mentes enfermas
que no dudan en destruir la luz pura
aliándose con las fuerzas del mal,
manipuladas por los que trabajan
con el único objetivo destructor
de dañar sin piedad ni misericordia
para lograr sus fines más perversos.

Lava con tus purísimas y santas lágrimas,
Señora y Madre de todos,
todo rastro de oscuridad
que haya en mi cuerpo, en mi mente,
en mi alma, en mi espíritu,
para que quedando así purificado
pueda hacer frente a todo enemigo,
visible e invisible, físico o mental,
natural o sobrenatural.
 
Con tus lágrimas, oh Madre Dolorosa,
destruye el dominio de los infiernos
abriendo las puertas de la Divina Luz.

 Que sea la mansedumbre de tu Hijo,
Nuestro Señor Jesucristo,
la que nos desligue de las malvadas cadenas
que atan al mundo a cometer tantos errores.

Oh Jesús crucificado, postrados a tus pies,
te ofrecemos las lagrimas de tu Santísima Madre,
que te acompañó con ardiente y compasivo Amor,
 en el Doloroso camino de la Cruz.

Amén
 
Rezar esta oración durante 9 días consecutivos
para librarse de males, envidias,
brujerías, malas lenguas...
y quedar purificados por las lágrimas de la Virgen.
 
 
 

0 comentarios:

Publicar un comentario

SÍGUEME EN FACEBOOK