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GOZOS A LA VIRGEN INMACULADA


GOZOS

Pura y hermosa azucena,
De perfume celestial;
Alcánzanos la pureza
Del Esposo virginal.

Mancha original no tienes,
Del Santo Espíritu esposa,
Paloma escogida eres
Y Virgen pura y hermosa.

Pura y hermosa azucena,
De perfume celestial;
Alcánzanos la pureza
Del Esposo virginal.

Estás vestida del sol,
Por estrellas coronada.
Tu planta huella al dragón
Y es por la luna calzada.

Pura y hermosa azucena,
De perfume celestial;
Alcánzanos la pureza
Del Esposo virginal.

Tú con Dios nos reconcilias,
Arco iris de la paz,
De ojos divinos pupila,
Sonrisa de augusta faz.

Pura y hermosa azucena,
De perfume celestial;
Alcánzanos la pureza
Del Esposo virginal.

ORACIÓN

¡Oh Dios!, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen preparasteis una habitación digna de vuestro Hijo, os pedimos que, ya que por la muerte de vuestro mismo Hijo la preservasteis de toda mancha, nos concedáis también por su intercesión llegar limpios a Vos. Por el mismo Nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos y el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. 

Amén.

Los cauces abiertos por San Germán de Constantinopla y San Juan Damasceno se amplían con el paso del tiempo. Los monjes, defensores de las imágenes, de la ortodoxia, del espíritu de penitencia y de la vida mística ante un clero enfeudado en el poder civil, desarrollan en la literatura mariana de esta época un papel considerable. 

El más importante es San Teodoro, nacido en Constantinopla en el año 759, monje y abad del Saccudion sobre el Olimpo, después del Stadium, en la misma Constantinopla, en donde reunió hasta mil monjes. Murió en el exilio, en el año 826, después de un luchar heroico contra los emperadores iconoclastas. 

San Teodoro es principalmente el autor de una bella homilía sobre el nacimiento de María, atribuida durante mucho tiempo al Damasceno. María y el mundo nuevo preparado para recibir al nuevo Adán Antes de formar Dios al primer hombre, Dios le había construido el maravilloso palacio de la creación. 

Al ser colocado en el Paraíso, el hombre se hizo expulsar por su desobediencia y fue con todos sus descendientes víctima de la corrupción. Pero el que es rico en misericordia tuvo piedad de la obra de sus manos, y decidió crear un nuevo cielo, una nueva tierra y un nuevo mar para servir de residencia al Incomprensible, deseando reformar al género humano. ¿Cuál es este mundo nuevo, esta creación nueva? 

La bienaventurada Virgen es el cielo que muestra el sol de la justicia, la tierra que produce la espiga de vida, el mar que da la perla espiritual... 

¡Qué maravilloso es este mundo! ¡Qué maravillosa es esta creación con su hermoso jardín de virtudes, con las flores olorosas de la virginidad...! ¿Qué hay más puro? ¿Qué hay más irreprensible que la Virgen? 

Dios, luz soberana, ha encontrado en Ella tantas virtudes, que se ha unido a ella sustancialmente, por la venida del Espíritu Santo. María es una tierra en la que no se ha introducido la espina del pecado. Al contrario, ha producido el retoño por el que el pecado ha sido arrancado de raíz. 

Es una tierra que no ha sido maldita como la primera, fecunda en espinas y cardos, sino que es una tierra sobre la que ha descendido la bendición del Señor, y su fruto es bendito, como dice el oráculo de Dios. 

Contemplación de María en la gloria. 

Ahora, en posesión de la bienaventurada inmortalidad, alza María hacia Dios, para la salvación del mundo, esas manos suyas que han llevado a Dios... Blanca y pura paloma, elevada en su vuelo hasta las alturas del cielo, no cesa de proteger nuestra baja tierra. 

Ella nos ha abandonado corporalmente, pero en espíritu está con nosotros; Ella, que ha entrado en los cielos, hace huir a los demonios, y se ha convertido en nuestra mediadora ante Dios. En otro tiempo, la muerte, introducida en el mundo por Eva, dominaba con su fuerte imperio; hoy, al atacar a la bienaventurada hija de una madre culpable, la muerte ha sido expulsada... Madre, Vos habéis permanecido virgen, porque disteis a luz a Dios. Y es esto lo que hace a vuestra dormición, a vuestra muerte viviente, tan diferente de la nuestra: sólo, y es justo, Vos tenéis la incorrupción del cuerpo además de la del alma.



ORACIÓN A LA INMACULADA CONCEPCIÓN PARA PEDIR UN FAVOR


Qué hermosa, qué agraciada y qué bellísima es la Inmaculada! ¡Quam pulchra est!
 
Su sola imagen, aunque sea trazada por el tosco pincel del hombre, y vista a través de las humanas impurezas, basta para arrebatar el corazón.
 
Su rostro soberano, que refleja como limpio espejo su luz increada; su frente serena, trono y asiento de la pureza misma; sus ojos purísimos, que se elevan dulces y suplicantes, como pidiendo al cielo bendiciones para la tierra; su rubia cabellera, que en graciosas ondulaciones desciende sobre sus hombros; sus manos cruzadas sobre el casto pecho en actitud arrobadora; el manto azul, cayendo en elegantes pliegues sobre la blanca túnica; las estrellas que coronan su cabeza, la luna que calza sus pies, el dragón infernal aplastado bajo su planta victoriosa. Todo ese conjunto maravilloso habla muy alto al corazón del hombre en pro de la omnipotencia, de la sabiduría y de la bondad divina.


ORACIÓN A MARÍA INMACULADA
 
Dios te salve, María, llena de gracia
y bendita más que todas las mujeres,
Virgen singular, Virgen soberana y perfecta,
elegida por Madre de Dios y preservada por ello
de toda culpa desde el primer instante de tu Concepción:
así como por Eva nos vino la muerte,

así nos viene la vida por ti,
que por la gracia de Dios has sido elegida
para ser Madre del nuevo pueblo
que Jesucristo ha formado con su sangre.

A ti, purísima Madre,
restauradora del caído linaje de Adán y Eva,
venimos confiados y suplicantes,
para rogarte que nos concedas la gracia
de ser verdaderos hijos tuyos y de tu Hijo Jesucristo,
libres de toda mancha de pecado.

Acordaos, Virgen Santísima,
que habéis sido hecha Madre de Dios,
no sólo para vuestra dignidad y gloría,
sino también para salvación nuestra
y provecho de todo el género humano.
 
Acordaos que jamás se ha oído decir
que uno solo de cuantos han acudido
a vuestra protección e implorado vuestro socorro,
haya sido desamparado.
 
No me dejéis, pues, a mi tampoco,
porque si me dejáis me perderé;
que yo tampoco quiero dejaros a vos,
antes bien, cada día quiero crecer más
en vuestra verdadera devoción.

Y alcanzadme principalmente estas tres gracias:
la primera, no cometer jamás pecado mortal;
la segunda, un grande aprecio de la virtud cristiana,
 y la tercera, una buena muerte.
 
Además, dadme la gracia particular
que os pido:
(hacer aquí la petición que se desea obtener).
 
Amén


La Inmaculada tiene una significación mística que embelesa.

Tiene una significación moral que encanta.

Tiene una significación dogmática, que con su grandeza abruma.

El día 8 de Diciembre es muy querido por cada corazón católico, por que en él celebramos, en primer lugar, el momento en que Dios Todopoderoso mostró a María, a través de la distancia, a nuestros primeros padres como la Virgen Madre del divino Redentor, la mujer destinada a aplastar la cabeza de la serpiente.

Y como por decreto eterno ella fue milagrosamente exenta de toda mancha del pecado original, y dotada con los tesoros más ricos de la gracia y la santidad, es necesario que honremos sus gloriosas prerrogativas con la fiesta especial de la Inmaculada Concepción. 

Debemos unirnos espiritualmente con los bendecidos en el cielo y alegrarnos con nuestra querida Madre, no solo por su propio bien, sino por los nuestros, sus hijos, "que son partícipes de su gloria y felicidad".

En segundo lugar, estamos llamados a celebrar ese día memorable, el 8 de diciembre de 1854, que elevó la Inmaculada Concepción de Nuestra Santísima Señora de una creencia piadosa a la dignidad de un dogma de la Iglesia infalible, causando un gozo universal entre los fieles.




GOZOS A MARÍA INMACULADA

 

GOZOS A MARÍA INMACULADA

Para dar luz inmortal
siendo vos alba del día.
Sois concebida María
sin pecado original.

Dice que sois toda hermosa
en sus cantares un Dios
no hallando mácula en vos
para ser su amante esposa.
A canción tan misteriosa
repitan con gozo igual.

2. En triunfo de tanto honor
de la Iglesia no te olvides
y a la España que presides
dispensa todo favor,
acábese ya el error
muera el dragón infernal.


Ave sois Eva troncada
sin la mancha de la pena
pues estáis de gracia llena
al nacer Inmaculada.
Lo dijo así la embajada
del ministro celestial.

4. .De la harina eres la flor
para el pan su fermentado
que nunca tuvo salvado
la masa del Salvador,
pues para formar su amor
la previno de todo mal.

Como la culpa traidora
al Sol no pudo manchar
tampoco pudo evitar
que amaneciera la aurora,
pues huye de vos Señora
ese importuno animal.

6. Ya la iglesia militante
celebra por excepción
que sois con tu concepción
hermosa, pura y radiante,
desde aquel primer instante
de tu animación real.

Pues pudo elegiros tal
el que para madre os cría.
Sois concebida María
sin pecado original.

 
La Felicitación a la Inmaculada Virgen María
se realizaba ante la imagen de la Inmaculada.
Se empieza diciendo.

V/ Ave María Purísima.
R/ Sin pecado concebida .

Por la señal....
 
Señor mío Jesucristo....

“Bendita sea La Santa e Inmaculada Concepción
de la Santísima Virgen María, Madre de Dios”.
 
Seguido de un padrenuestro.
Cuatro Avemarías, y un gloria.

Bendita sea tu pureza
Y eternamente lo sea
Pues todo un Dios se recrea
En tan graciosa belleza.
A ti, celestial princesa
Virgen Sagrada María
Te ofrezco desde este día
Alma, vida y corazón
Mírame con compasión;
No me dejes, Madre mía
morir sin tu santa bendición.
 
Amén
 
 

 

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